El rostro de lo invisible. Hierofanías de los espíritus negroafricanos a través del arte

Esta exposición forma parte de un proyecto artístico de interpretación del arte africano donde las tallas tradicionales se afirman en un espacio liminal entre lo visible y lo invisible. Las fotografías forman parte de un proyecto más amplio que se focaliza en la búsqueda de lo no visible como hábitat conformado de los espíritus negroafricanos.
El mundo africano establece una relación constante e implacable entre lo visible y lo no visible. Las tallas son las encargadas de revelar la participación de los seres invisibles en el mundo de los vivos. El soporte ontológico de gran parte de las culturas negroafricanas requiere de la capilaridad jerárquica entre los mundos visible e invisible.
Las fotografías muestran las cartografías de los espíritus que nos sumergen en el mundo de la fertilidad, la magia, la brujería y la adivinación. La sacralidad de la fertilidad pone en juego a los espíritus de la procreación para reproducir el ciclo de los tránsitos y estancias entro los mundos visibles y no visibles.
Acompañando a estas imágenes, las obras de arte de la exposición permanente del Museo de Arte Sacro, dialogan en ese concepto de hacer visible lo invisibles, de plasmar lo divino intangible mediante la materia. La mirada de las figuras, sus gestos, sus decoraciones, el modo en el que estás representadas, todo ello dirige al espectador hacia la contemplación de esa fracción inmaterial de la forma sagrada.
Esta exposición, recala en el museo de la mano de Alfonso Revilla Carrasco, profesor de la Universidad de Zaragoza, quien dedicó su tesis doctoral a la escultura africana, y gran especialista en la materia, que a lo largo de los últimos años ha ido configurando una notable colección de arte africano.
El conjunto de obras expuesto es muy variado y comprende varias regiones con diferentes etnias. El tratamiento fotográfico de Alfonso Revilla resalta en todos los casos lo que les une: todas son piezas ceremoniales, respetadas por la comunidad, con un significado profundo y con el poder de intensificar la vida y servir de puente con una realidad que está más allá de lo ordinario, en el mundo de los espíritus.
